Consecuencias de vivir dentro de nuestra cabeza

Consecuencias de vivir dentro de nuestra cabeza
Los pensamientos invasivos pueden llegar a secuestrar nuestra libertad, es decir, cuando vivimos gran parte de nuestra vida dándole vueltas a ideas que nos atormentan. Cuando constantemente anticipamos situaciones que nos generan incertidumbre, miedo o inseguridad mi vida acaba estando muy limitada, ya que si escucho los mensajes negativos que me traen determinados pensamientos dejo de hacer muchas cosas que son importantes para mi. En esta situación, nuestro nivel de sufrimiento y ansiedad, lamentablemente, acaban convirtiéndose en un compañero habitual de camino.
Quizá el gran error es pensar que mis pensamientos son una realidad incuestionable. Sin embargo, la realidad es que estos no son hechos y nosotros no somos nuestros pensamientos, si no que son una pequeña parte de nosotros. Sin lugar a dudas, pueden sernos útiles sumamente si sabemos gestionarlos. Aprender de la información de nuestra experiencia sin quedarnos atrapados en ellos es una de las formas.

Si este concepto te resulta complejo de entender, voy a explicar por encima cómo funcionan los pensamientos en nuestra mente y seguro nos ayuda a esclarecer este tema.

Los pensamientos cuando aparecen traen asociados una serie de emociones que van en consonancia con los mismos. Es de suma importancia detectar cuales pensamientos no nos resultan realmente provechoso, sino que por el contrario, nos bloquean, atemorizan o sabotean. Y no es que nuestro cerebro quiera conspirar contra nosotros mismos lanzándonos mensajes que nos van a generar malestar e incluso sufrimiento gratuito. En absoluto, pero como especie hemos heredado un cerebro que es conservador, es decir, nos intenta mantener “seguros” dentro de la ya conocida llamada zona de confort, la cual si has oído hablar de ella previamente, sabrás que es de todo menos confortable. Y todas aquellas situaciones que nos resulten inciertas o incomodas, probablemente prefiera evitarlas.
Pero para ponernos en situación, imagínate que durante la era de las cavernas, dos humildes cavernicolas estuviesen durmiendo plácidamente en su cueva y de repente, escuchasen un fuerte ruido en el exterior y uno le dijese al otro, “no te preocupes, sigue durmiendo” probablemente esas dos personas no llegarían a ver la mañana siguiente. El cerebro trata de mantenernos con vida, pero ciertamente la realidad es que a día de hoy nuestras vidas son bastante seguras, lejos de estar en un contexto hostil que pone en riesgo continuo nuestra supervivencia, pese a dicho cambio de estatus, su función es tratar de controlar posibles situaciones futuras anticipando posibles situaciones.
Ejemplo: una persona que se siente insegura a la hora de hablar en público, probablemente reciba pensamientos como “no vas a saber qué decir”, “vas a hacer el ridículo” la consecuencia directa si los acabas haciendo caso y entrando en una conversación mental con los mismos,
será que le impedirán hacer las acciones que realmente son importantes para sí mismo, en el caso de este ejemplo, la persona dejará de hablar en publico, teniendo consecuencias que pueden llegar a ser muy graves dependiendo del nivel de limitación que le generen.
ABORDAR LOS PENSAMIENTOS DE UN MODO DIFERENTE

Visto lo visto, no os voy a dejar sólo con la parte teórica, voy a aportaros a continuación unas pautas que espero os sean de utilidad:

1.- Simplemente observa como aparecen y desaparecen los pensamientos, sin sentirte obligado a seguir sus mandatos.
2- La observación para que funcione ha de ser dirigida sin el proceso valorativo, sin etiquetar como bueno o malo, porque si no condicionará (aumentará) las emociones que van a aparecer, y a mayor desbordamiento emocional menos distancia podré tomar de los mismos.
3.-Advertir los sentimientos que han venido con los pensamientos, es decir, el contexto en el que los pensamientos no son más que un eslabón de una cadena de sucesos.
4.-Como os decía los pensamientos no son hechos, son sólo acontecimientos mentales, resulta tentador escucharles como si fuesen verdaderos, pero la realidad es que te corresponde a ti ser objetivo/a y discernir su grado de veracidad o utilidad.
Si no terminas de entender lo que te estoy diciendo, ponte en una situación que seguramente has vivido, quizá un día te has despertado muy desmotivado, sin ganas de levantarte de la cama, pero pese al malestar y a los pensamientos que en ese momento te lanzan mensajes muy claros sobre que ese día va a ser terrible, tú te levantas y aun con todos ellos, te vas a trabajar, porque tu prioridad, tu responsabilidad es esa, trabajar. Para ti es incuestionable que es importante y simplemente lo haces, dejando apartados los pensamientos que te advierten que es mejor que no vayas.
5.-Respira, tan sencillo como eso. La verdad es que no te tengo que decir que respires, pues si se te olvidase, probablemente no estarías vivo. De eso se encarga nuestro cerebro, nuestro tallo cerebral hace por nosotros el trabajo. A lo que me refiero es que la respiración esta siempre presente y, sólo en el presente respiramos. ¿qué mejor ancla  que la respiración, para que nuestra caprichosa atención no se aleje del presente?
Los pensamientos son una de las cualidades más asombrosas de la humanidad, debemos gestionarlos para que vayan en nuestro favor, no en nuestra contra.

 

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