Cómo sobrevivir a la vuelta de vacaciones

Cómo sobrevivir a la vuelta de vacaciones
Qué bien sientan unas vacaciones y qué pronto se pasan.
Es en esta época a través de la cual la persona puede desahogarse de las cargas que se contraen a lo largo de nuestra rutina, en ocasiones extenuante.
Por este motivo, las vacaciones no son algo baladí, no son un capricho, sino una necesidad para nuestro bienestar, ya que nos ayudan a bajar los niveles de estrés y son una forma de recuperarse a nivel físico y mental.
Sin embargo, a veces el periodo estival no cumple esta función restauradora, sino que al sumergirse en la inactividad la persona ve incrementado su malestar. Esto se debe a que no se han gestionado adecuadamente elementos como la adaptación a una situación que rompe con nuestra rutina o que las expectativas son desajustadas, etc.
Por ello os voy a dejar una serie de estrategias que pueden contribuir a la hora de disfrutar de las tan merecidas vacaciones. Hay que señalar que los pasos se han de realizar antes, durante y tras las vacaciones, aunque si ya estás en medio o de regreso de las mismas, puede ser útil que apliques aquellas que todavía puedas llevar a cabo:
Previo a las vacaciones
  • Antes de marcharte, unos  días e incluso en las semanas previas al viaje, trata de dejar todas las posibles tareas resueltas, no hay nada peor para el estrés que dejar elementos pendientes o a medias. Mi consejo; Cierra citas, responde correos electrónicos, finaliza trabajos que tengas que entregar próximamente, todo ello para que no se acumule a la vuelta.
  • Haz saber a la gente de tu entorno, amigos, compañeros de trabajo, que vas a estar de vacaciones dentro de unas fechas concretas, indicando tu disponibilidad, es decir, si no vas a estar conectada o sí pero en días puntuales. De este modo, evitamos que la gente te contacte cuando considere.
  • No te lleves junto a tu equipaje las obligaciones cotidianas (como las laborales). Y una buena forma de no acarrearlas a lo largo del mismo, es que cuando vengan pensamientos referentes a estos quehaceres, simplemente, los identifiques sin más, pero la cuestión es que como no son el momento adecuado de atenderlas, des gracias a tu mente por recordarte tus obligaciones y  solo te dediques a observarlos, sin entrar en discutir,valorar, argumentar o anticipar futuras consecuencias, con el fin de no verse inmerso de una espiral de estrés o ansiedad que no va a resolver nada, puesto que probablemente no tenga solución en ese momento o incluso aunque la tuviese, nuestro propósito es la desconexión y este procedimiento se aleja de este objetivo.
  • No generes expectativas muy exigentes. Piensa en el equilibrio está la clave, puedes pensar en diferentes actividades que quieres hacer o lugares que quieres visitar, pero quedarnos enganchados en lo que nos gustaría hacer, contribuye a que no disfrutemos los que realmente tenemos en el aquí y ahora. La pauta es dejarse llevar, dejarse sorprender y no comparar lo que tengo con lo que fantaseo tener.

Durante las vacaciones

  • No obstante no todas las personas pueden permitirse dejar de trabajar durante las vacaciones, en tal caso, lo adecuado sería prefijar momentos concretos a diario, en los cuales dediques tiempo a estas funciones, por ejemplo, media hora cada  mañana.
  • Para sacar pleno rendimiento en cuanto a beneficios  en tus vacaciones, practica la desconexión. Apagar el teléfono es una gran estrategia, no obstante hay personas que están tan enganchas a este dispositivo que al romper de manera brusca el acceso  al mismo puede generar mayores niveles de ansiedad, en este punto alternativas validas son; dejarlo por unas horas abandonado, apagar notificaciones automáticas de las aplicaciones que estén vinculadas a los quehaceres, etc.
  • Implicate en actividades que te resulten atractivas y ayuden a romper con la rutina. Las tareas nuevas y desconocidas ayudan a sacar nuestros cerebros de preocupaciones recurrentes. A su vez, si tienen un cierto nivel de dificultad, nuestra mente tendrá que destinar gran parte de los recursos atencionales sobre las mencionadas tareas, distrayéndonos de lo demás.
Después de vacaciones
  • Planifica la vuelta al menos un día antes de tu reincorporación al trabajo. Así puedes aterrizar y organizar cosas como sacar ropa de las maletas, poner lavadoras, etc.
  • Avisa a tu entorno de que estás en un periodo de transición con el fin de adaptar tu mente y cuerpo a la rutina.
  • No solo en vacaciones se debe dedicar tiempo para disfrutar, darse caprichos o descansar. Trata de enriquecer tu día a día con actividades que te apetezca como, apuntarse a un grupo de lectura, ir al gimnasio, ir a clases de baile, ir al spa, etc. En definitiva, busca tiempo de calidad para ti a diario o con frecuencia.
  • Hazte una lista de prioridades y elimina todo lo prescindible, esto favorecerá la adaptación ya que si se intenta abarcar todo puede resultar abrumador.
  • A lo largo del día haz pequeños breaks para no sobrecargarte y desconectar del entorno.
  • Conecta contigo mismo. Una buena estrategia es meditar, pero si te cuesta, algo tan facil como centrarte en la respiración puede cumplir un cometido similar.

Cómo sobrevivir a la vuelta de vacaciones

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