Ventajas de ser optimista

El optimismo es la tendencia a ver la vida de forma favorable, por el contrario el pesimista fija su atención en los aspectos desfavorables.
Todas las personas en algún momento de nuestra vida podemos adoptar una postura u otra. Ser optimista o pesimista por lo tanto, es una cuestión de grado. Existiendo personas que habitualmente en su vida tienden a ver las cosas positivas de la misma y otras justo el lado opuesto, entre estos extremos se encuentran el resto de personas fluctuando hacia un polo u otro.
Lo importante es saber que comportarse de una manera concreta, no nos convierte de forma inevitable en eso que hacemos. Esto es sumamente positivo porque nos permite ser seres con capacidad de cambio, y si esa transformación es adecuada nos conducirá a la propia superación personal.
En definitiva ser optimista o pesimista está intrínsecamente relacionado con la forma mediante la cual las personas perciben y valoran el entorno.
Pero es importante enfatizar que disponer de una u otra perspectiva, puede condicionar los resultados de nuestros propósitos, para bien o para mal. Sin duda alguna, ser una persona optimista posee unas ventajas incalculables. Sin embargo, el pesimismo suele conducir al individuo hacia el fracaso. Las diferencias esenciales entre una perspectiva u otra son:
-Los optimistas creen que tienen el control sobre su vida, por lo que ellos construyen y modelan su futuro a traves de sus acciones.
Se trata de disponer de una sana confianza en uno mismo, lo cual no quiere decir que se sobreestimen las posibilidades de éxito, sino que las evaluan de manera realista y se deje guiar por una visión optimista, que le permita construir, sirviéndose incluso de los errores para llegar hacia sus objetivos, pues toda situación puede convertirse en una oportunidad. Estas personas disfrutan del presente y no permanecen estancados pensando en lo que pudo ser o lo que será. Esta visión de la realidad que nos rodea conduce a la persona hacia la felicidad.
-Los pesimistas suelen sentir que la realidad es algo que escapa de su control, es decir, que los resultados que se obtienen, en muchos casos, son fruto del azar o de terceras personas. Incluso pueden sentir que, no han conseguido sus objetivos achacandolo a su propia incapacidad. Desde este enfoque la persona no vuelve a intentarlo. Su aprendizaje se centra en la valoración negativa de los resultados, lo que hará que extrapolen los resultados negativos que en el pasado obtuvieron a cualquier situación futura que se presente. Pensar de esta manera, conduce de manera directa a sensaciones de frustración, tristeza, miedo, inseguridad, etc. En definitiva, de profundo malestar. Los pesimistas al contrario que los optimistas, no ven oportunidades, sino problemas.
El tercer elemento de esta historia sería el emprendedor. Todos los emprendedores tienen un punto optimista, pero no todos los optimistas son emprendedores. No obstante, es necesario reseñar que los emprendedores más exitosos, son plenamente optimistas, o lo que es lo mismo, mantienen una actitud ante la vida muy positiva .

En tu mano está elegir la opción de vida que más te interesa, ¿Qué papel escoges?

 

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