Aprende a disfrutar de la vida

A mediada que va pasando la vida, muchas personas sienten que su existencia apenas cuenta con elementos importantes que le den sentido. Esto se debe en gran medida a que parte de las cosas que nos rodean van perdiendo su valor con el tiempo, desde esta perspectiva, tendemos a dar por sentado todo aquello que tenemos a nuestra disposición mediante un proceso de habituación, a través del cual nos adaptamos y acostumbramos rápidamente a la diferentes situaciones, restando progresivamente el poder emocional que poseían inicialmente para nosotros.

De esta manera, elementos tan sumamente importantes como disponer de una buena salud, tener lo suficiente para alimentarnos, para vestirnos, para guarecernos; tener gente a nuestro lado que nos quiere o tener la posibilidad de disfrutar de nuestra libertad, quedan relegados a un lugar secundario en nuestra vida, en donde la persona los asimila como elementos básicos que se presuponen evidentes, constantes e inmutables. Por lo que frecuentemente no se vuelven a apreciar hasta que no los perdemos…
Sin embargo, la realidad es que toda y cada una de ellas poseen un valor incalculable. Que sin duda tenemos que retomar, para de este modo recuperar su intensidad o al menos parte de su poder para transmitirnos felicidad. De este modo, estaremos trabajando directamente sobre nuestro bienestar, al transformar nuestra postura conformista e incluso pesimista en una más positiva y esperanzadora.
Inicialmente este proceso puede resultarnos costoso, debido a que usualmente nuestra mente y conductas funcionan en base a esos hábitos arraigados, pero no hay nada que el entrenamiento constante en pautas y formas de pensar alternativas no puedan cambiar.
Para empezar practica la gratitud a diario por todo aquello que posees. Deberás ser consciente de todos esos elementos. Piensa en todas las cosas que has logrado, en lo que tienes y en quien está a tu alrededor, escribe una lista con ello. Después tienes que manifestar aprecio por cada uno de los componentes. Por ejemplo; “Soy afortunado por tener…”, “agradezco a la vida mi…”, etc.

A continuación, escríbelos en post it de colores y pégalos por toda la casa, para que se vuelvan un recuerdo constante.
Otro paso a dar hacia el cambio es que relativices, que elimines todos esos pensamientos centrados en cosas que no son relevantes, que no aportan nada positivo en nuestra vida y que suponen un lastre.
Intenta apreciar las cosas con la mirada de un niño, deja de lado la crítica negativa y percibe todo lo bueno que te rodea desde la inocencia y la novedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *