Aprende a perdonar

Perdonar es uno de los actos más liberadores para el ser humano, sin embargo, en ocasiones resulta ser uno de los pasos más dificiles de dar.
El perdón no se reduce a una simple palabra, es un proceso consciente y voluntario mediante el cual la persona alivia las heridas que le han producido determinadas situaciones, palabras o actos.
A lo largo de nuestra vida, acumulamos muchas experiencias que pueden habernos afectado e incluso herido. Por lo lo que desarrollamos un repertorio de de mecanismos de defensa para poder afrontarlos, como la negación, el olvido, la venganza, etc. De este modo evitamos el perdón, pues nos resulta un camino arduo y a priori puede ser más sencillo canalizarlo mediante sentimientos de rencor que a la larga se convertiran en un pesado lastre.
Tras una lesión física, el cuerpo necesita de un tiempo de recuperación, en el cual sanará las heridas, del mismo modo, nuestra mente cuando ha sido atacada necesita un tiempo de receso, pues las heridas emocionales pueden tener la intensidad de una tortura. Ante la incertidumbre que genera que alguien te haya lastimado, nos mantenemos en guardia, es una respuesta perfectamente humana, pero esta desconfianza no debería extenderse al resto de personas. La capacidad de perdonar es algo que se puede entrenar mediante el habito, perdonar con el corazón es un arte que requiere de una serie de pasos:
1. Reconoce lo sucedido, esto pasa por admitir el daño sufrido
2. Identifica tus sentimientos (ira, rencor, verguenza, miedo, culapa)
3. Experimenta tus sentimientos, no los evites. Aunque al principio duelan es necesario atravesar estas sensaciones, es parte del proceso de “curación”.
4. Canaliza estos sentimientos, mediante la expresión de los mismos. Resulta imprescindible liberar el dolor y no reprimirlo.
5. Establece límites saludables, los cuales deben proteger tus derechos y necesidades. Estos te serviran de protección. Debemos delimitar situaciones como el control, el chantaje emocional, humillaciones, etc.
6.Pasa pagina. Llegado un tiempo resulta necesario cerrar los capitulos que nos resultan dolorosos. De lo contrario, nos quedaremos con la eterna sensación de tener una cuenta pendiente. Todos somos humanos, y tenemos un pasado que ha podido condicionarnos a la hora de actuar de una determinada manera. Elementos como el estres, los traumas, la rabia o el miedo ha podido contribuir a que cometamos errores.
7. Imagínate frente a la persona que te lastimó. Muchas veces, el daño que te han infligido, hace que pongamos distancia de manera definitiva con la persona que nos ha herido, por lo que es bueno poder visualizar como le perdonas y pasas pagina.
8.Finalmente libera. Ahora puedes desprenderte de esa losa de sentimientos que te provocan malestar y/o sufrimiento, y sentir esos sentimientos de libertad.

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