Vampiros emocionales

Las relaciones sociales nos pueden traer muchos elementos positivos, mejorando nuestro estado de animo, sin embargo, también podemos encontrar personas en nuestro entorno que causan el efecto contrario, son los llamados vampiros emocionales, los cuales pueden chupar gran parte de nuestra energía y optimismo, llegando a inocularnos una sensación de malestar, lo cual puede hacer que pongamos en duda nuestra valía e incluso pueden contribuir a que nuestra autoestima se vea resentida.
Tipos de vampiros emocionales

  • El narcisista
    Esta persona es muy egolatra y entiende que el mundo gira entorno a su persona. Por lo que necesita sentirse admirado constantemente, muestra una falta de empatía por lo que pueden ser muy dañinos con los demás.
  • El victimista
    Siente que el mundo está en contra suya, y culpa de su infelicidad al resto. Se muestra como un ser desvalido, que puede resultar muy cargante, ya que no busca soluciones de cambio en sí mismo, por lo que siempre redunda en quejas sobre los mismos temas.
  • El sabelotodo-controlador
    Esta persona tiende a opinar sobre todo, con la pretensión de imponer su punto de vista, como unico valido. Dan soluciones a todo y se sienten en posesión de la verdad, sus comentarios pueden hacer mucho daño ya que muchas veces invalidan las emociones ajenas que no son coincidentes con la suya.
  • El criticón
    Esta persona cuestiona constantemente a todos los demás, y al igual que el anterior perfil se siente en posesión de la verdad, expone abiertamente los defectos de las otras personas, pero es incapaz de ver los propios.
  • El pesimista
    Es una persona extremadamente negativa, su punto de vista es derrotista e incluso tremendista. Siempre habla de temas trágicos, y suele anticipar los peores resultados.
  • El hablador
    Esta persona sólo se preocupa de sí misma, es aquella que siempre habla de sus problemas, suele ser muy repetitiva y necesita que los demás estén pendientes de lo qué le pasa. Sin embargo, no suele escuchar los problemas ajenos, en definitiva es demandante pero se implica poco con los otros.

No obstante, conviene dejar claro que pueden existir casos en que la personalidad del vampiro emocional no sea vivida de forma consciente. Algunos de estos sujetos no son capaces de darse cuenta que se comportan así, y no se percatan de los efectos negativos que tienen sus actos en las personas que les rodean.
Las causas de la conducta vampírica
Estas personas suelen actuar mediante mecanismos de defensa que han adquirido a lo largo de su vida, derivados incluso de situaciones traumáticas, dolorosas o poco funcionales. Este es el motivo por el cual muchos de ellos vivan en la ignorancia de sus actos.
Sin embargo, no es sólo responsabilidad de estas personas los efectos poco deseables que tienen sobre nosotros, ya que somos agentes activos y podemos decidir si queremos aceptar determinadas conductas, pudiendo tomar diferentes medidas para trabajar sobre el malestar que nos provoca la interacción con estas personas tóxicas.

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