Ríe para ser feliz

La risa es una de las medicinas más potentes que existen. Es un elemento muy funcional para la especie humana, esta aparece en las primeras semanas de vida del recién nacido, y su funcionalidad radica en que nos permite comunicarnos con lo demás y genera vínculos, los cuales son muy importantes para nosotros por ser seres gregarios (sociales).

Buscar lo positivo de la vida, tomándonos muchas de las cosas que nos suceden con humor, así como estimular con frecuencia la risa, puede mejorar nuestra salud emocional, así como fortalecer nuestras relaciones.

Aprender a ver el vaso medio lleno, en vez de medio vacío, origina cambios muy beneficiosos en nuestra vida, si a esto le incrementamos una dosis extra de risas, puede dar lugar a una combinación muy poderosa, mediante la cual consigamos una mayor felicidad e incremento de  nuestra salud tanto física como mental. Pero lo mejor de esta medicina es que nos otorga momentos divertidos y totalmente gratuitos, pudiendo llegar incluso a prolongar nuestra vida.

Los múltiples beneficios de la risa para la salud:

La risa puede ser un alivio contra el estrés y la ansiedad, pues estimula las endorfinas, las cuales reducen los niveles de estrés y son las responsables de hacernos sentir felices. Incluso si fingimos la risa o la sonrisa conseguimos una liberación de estas hormonas, ya que el cerebro interpreta los movimientos musculares faciales y no distingue si estos son reales o falsos. Aunque los estudios muestran que la liberación de endorfinas es más evidente a mayor intensidad, es decir, si nos reímos a carcajadas se dan mejores resultados.

La risa relaja todo el cuerpo. Al reír los músculos implicados se activan (unos 300 músculos), los pulmones aumentan su tamaño y proporcionan oxígeno a todo el cuerpo, produciendo una sensación de relajación que dura alrededor de 45 minutos, sensación similar a la obtenida tras hacer deporte.

La risa aumenta el sistema inmunológico. Este fortalecimiento se produce al liberar una gran cantidad de endorfinas así como de anticuerpos, los cuales protegen nuestro cuerpo de infecciones. Siendo el organismo más resistente ante diversas enfermedades, (cardiovasculares, hipertensión, etc…)

La risa quema calorías.  Un estudio encontró que reírse durante 10 -15 minutos al día puede quemar unas 40 calorías, esto es equivalente a las consumidas en un trozo pequeño de chocolate, no es mucho, pero todo suma.

La risa mejora la salud de nuestro corazón. La risa es un vasodilatador por lo que mejora la función de los vasos sanguíneos y aumenta el flujo sanguíneo. Al reír el endotelio (capa interior de los vasos sanguíneos) se relaja aumentando la circulación y disminuyendo la presión arterial, lo que puede ayudar a protegernos contra un ataque al corazón y otros problemas cardiovasculares.

La risa actúa como analgésico natural. Las carcajadas producen euforia y ésta libera diversos neurotransmisores. En diversos estudios se muestra que quienes se ríen a carcajadas aguantan un 10% mejor el dolor.

La risa nos ayuda a ver los problemas con perspectiva. Ver el lado divertido puede ayudarnos a no quedarnos tan sólo con la carga negativa que en ocasiones nos dejan los conflictos. El humor fomenta el optimismo y cambia nuestra forma de ver la vida.

La risa te acerca a los demás. La risa es un elemento muy potente a nivel social, puesto que al ser parte de un estado anímico es contagiosa. Fomenta los vínculos con las personas que nos rodean, lo cual tiene unos efectos muy beneficiosos a nivel físico y mental.

La risa puede incluso ayudarte a vivir más tiempo. Diferentes estudios confirman esta afirmación. La Sociedad Española de Neurología estima que la risa alarga la vida alrededor de cuatro años y medio, con el matiz de que esta debe ser verdadera.

La risa como herramienta contra la tristeza y la depresión La risa puede abrir nuevos caminos hacia la esperanza, ya que incluso en los momentos más difíciles, reírse, o simplemente sonreír puede mejorar significativamente nuestro estado anímico.

Cómo fomentar la risa

Aquí hay algunas maneras de comenzar:

Sonríe. Empieza por poner en práctica la sonrisa. Ve por la vida con una sonrisa en tus labios, la sonrisa al igual la risa es contagiosa, si en vez de movernos por el mundo con los ojos centrados en la pantalla del móvil, empezamos a prestar atención al entorno y a usar la sonrisa, en momentos muy diversos como; cuando alguien nos sirve el café de la mañana, cuando alguien nos saluda, cuando compartimos el ascensor con compañeros del trabajo, podemos ver el efecto inmediato que produce sobre los demás.

Haz un recuento de lo bueno que te rodea. Haz una lista de las cosas positivas que posees. Centrarse en lo bueno, atrae a nuestra mente pensamientos positivos que nos hacen ver la vida con unas posibilidades casi ilimitadas, muy al contrario que ocurre con los pensamientos negativos, los cuales actúan como barreras limitantes para todos nuestros objetivos de vida.

Pasa tiempo con gente divertida. Unirse a gente positiva que usa con frecuencia el humor, por la perspectiva de vida que poseen. Es ese tipo de personas que se ríe de situaciones por adversas que sean, se ríe con las personas y nunca de las personas. Esta elección de gente te llenará de energía positiva, sin embargo, si te juntas con personas en el polo opuesto puede que te contagien su visión negativa, estos son los llamados “vampiros emocionales”.

Utiliza el humor. Fomenta en tus conversaciones espacios para el humor, cuenta chistes, sucesos que te hayan ocurrido en clave de humor y pídeles que compartan contigo momentos divertidos.

Ve películas y series de comedia

Busca tiempo para actividades divertidas. Intenta compartirlas con tus seres queridos.

Encuentra el niño que hay dentro de ti. Si te fijas en los niños verás que la risa es algo muy frecuente en sus interacciones. Siempre es bueno retomar lo que nos produce bienestar.

Haz hincapié en tus recuerdos positivos. Piensa en positivo

Permítete ser más gracioso. Ríete de ti mismo sin juzgarte, pues todos somos seres únicos con nuestras virtudes y elementos a mejorar.

 

“La risa es un verdadero desintoxicante moral capaz de curar o por lo menos atenuar la mayoría de nuestros males, no hay ningún peligro si se supera la dosis”. Dr Rubinstein.

 

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