¿Tienes astenia primaveral? Aprende a superarla

Para algunas personas, la primavera es una de las temporadas más esperadas del año, uno de los principales motivos es el hecho de que se den temperaturas más suaves, sumado al hecho de que las horas de luz se incrementan. Sin embargo para otras personas, es una estación temida, al menos durante las primeras semanas, ya que en ocasiones, lleva un tiempo al organismo adaptarse a los cambios que supone, esto es lo que se denomina astenia primaveral o fatiga primaveral. Esta resulta ser un desorden transitorio, asociado al cambio de temporada (a la primavera como su nombre indica), y afecta de forma evidente tanto física como psicológicamente a una parte significativa de la población. Junto con la fatiga, la astenia también puede ir acompañada de estados melancólicos e incluso, en algunos casos, de un estado depresivo leve.

La astenia primaveral es una gran desconocida, de hecho, muchas personas niegan su existencia. Lo cierto es que esta condición nos afecta a todas las personas en mayor o menor medida. Es necesario resaltar que la astenia no es una enfermedad, sino una serie de síntomas relacionados con el cambio de estación, más concretamente, con un cambio de temperatura, luz excesiva y valores abruptos de presión de aire. La astenia estacional, suele afectar en mayor medida a las mujeres y puede ser causada por el hecho de que nuestro cuerpo es incapaz de adaptarse al mencionado cambio estacional, que en ocasiones puede resultar bastante brusco. Por otro lado, la astenia a secas, se puede suceder a lo largo de todo el año, pudiendo ser producida por cambios hormonales, niveles altos de estrés e incluso derivada de una dieta pobre en vitaminas y minerales tan necesarios para nuestro organismo. Pero en este breve artículo sólo haré referencia a la astenia estacional.

La asociación con síntomas emocionales puede llevar a confundirla con la depresión. Sin embargo la astenia estacional tiene sus propios síntomas específicos que pueden resultarnos muy útiles a la hora de identificarla y prevenirla. Uno de los primeros signos de esta condición es la pérdida de interés en las actividades cotidianas. Otros síntomas características son:

  • Tristeza injustificada
  • Apatía
  • Dolores musculares
  • Irritabilidad y ansiedad
  • Dificultad para concentrarse
  • Bajo apetito
  • Dolores de cabeza
  • Cansancio
  • Presión arterial baja

 

REMEDIOS PARA LA ASTENIA PRIMAVERAL

Aunque no existen tratamientos específicos para la astenia primaveral, la buena noticia es que la astenia primaveral es transitoria y como tal desaparecerá por sí misma en unas semanas, una vez que nuestro cuerpo se adapte a los cambios propios de la nueva estación. Aun así, existen algunas maneras de acelerar el proceso y prevenir la mayoría de los síntomas. Vamos a ver una serie de pautas muy útiles:

Realizar modificaciones simples en la dieta, resulta la forma más directa de intervenir sobre esta condición primaveral, incluyendo alimentos ricos en vitamina C y E, magnesio, hierro y calcio. Por lo tanto, la dieta adecuada para la primavera debe incluir frutas y verduras crudas, frutos secos como cacahuetes o almendras, cereales, pescados y mariscos, así como una dosis equilibrada de productos lácteos.

Además, es importante permanecer hidratado bebiendo al menos 2 litros de agua, es aconsejable reemplazar el café por el té verde o suplementos como el ginseng, con el fin de estimular nuestro metabolismo y reducir el estrés.

Descansa al menos 7-8 horas al día y realiza ejercicio moderado.

Ejercita la introspección la astenia primaveral, tal y como hemos visto, puede manifestarse como un estado de emoción excesiva. Pudiendo generar estados emocionales contradictorios, que pueden incrementar la fatiga. Si sabemos canalizar el exceso de energía, la primavera puede ser un momento de liberación, trayendo a la superficie aquellos sentimientos que hemos dejado aparcados durante el resto dl año y que ahora se manifiestan mediante tristeza, insatisfacción o vacío. Podemos ver este periodo como un desafío para resolver conflictos internos, para ello debemos recurrir a la introspección, debiendo establecer de forma clara y simple que situaciones causan nuestra insatisfacción, qué queremos cambiar y qué queremos mantener en nuestra vida emocional.

Por último, pero no menos importante, no debemos olvidar incluir en nuestro día a día las cosas que nos hacen felices; Lectura, paseos por el parque, deportes, vacaciones cortas o simplemente, dedicar algún tiempo a nuestros seres queridos.

¡Toma nota!, porque estos sencillos pasos pueden ser el mejor aliado para vencer los síntomas de astenia de primaveral.

 

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