Todo el mundo habla de inteligencia emocional, pero… ¿qué es? (parte 2)

  • ¿Qué es? y ¿para qué nos sirve la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de automotivarnos, y de manejar de manera positiva nuestras emociones, sobre todo aquellas que tienen que ver con nuestras relaciones humanas Goleman (1995). La inteligencia emocional resulta una forma de relacionarse con el mundo, teniendo en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como; autoconocimiento, autocontrol, motivación intrínseca, empatía y habilidades sociales, que conforman rasgos de carácter, como el altruismo, la autodisciplina o la compasión, tan necesarios para una adecuada y satisfactoria adaptación social. Los enormes beneficios tanto personales como sociales de la inteligencia emocional; constituyen un importante predictor del éxito en la vida de las personas, así como, del bienestar psicológico de las mismas.

Fomenta el autoconocimiento, también conocido como autoconciencia es decir, cuanto más utilicemos la inteligencia emocional, seremos más conscientes de nuestra forma de actuar y de qué sentimos, en definitiva, nos permite saber en profundidad quienes somos.

Incrementa la motivación, si, nos guiamos por nuestra motivación y durante el camino que nos lleva a conseguir nuestros objetivos, disfrutamos del propio proceso, valorando cada intento que realizamos y cada logro por pequeño que sea, nuestra autoestima se fortalecerá y esto contribuirá a que vivamos de manera más plena.

Nos convierte en personas más equilibradas, si nuestras emociones están correctamente balanceadas, nuestra vida resultará más relajada, menos tensa, por lo tanto más equilibrada.

  1. Favorece el éxito laboral, si poseemos equilibrio emocional y una gran motivación orientada a la metas que deseemos conseguir a nivel profesional, nuestra rendimiento laboral se verá reforzado. Puesto que al poder gestionar nuestras emociones, podremos focalizar los esfuerzos correctamente, sin que nos veamos superados por la situación.

Potencia la capacidad de liderazgo, las personas tendemos a seguir a aquellos individuos que se muestran estables, seguros de sí mismos y de sus decisiones, es decir, a un líder que nos proporcione seguridad y que sea capaz de entender las necesidades de los trabajadores. Aunque desafortunadamente, no siempre encontramos liderando las empresas a este perfil de persona con alta inteligencia emocional.

Obtenemos elaciones más satisfactorias, si tenemos problemas para expresarnos correctamente en nuestras relaciones sociales, estas se pueden ver deterioradas. La habilidad de comunicarnos efectivamente, mediante las herramientas que nos otorga la inteligencia emocional, dan como resultado relaciones más armoniosas y placenteras.

Fomenta el buen estado de salud mental y la física, el equilibrio emocional nos permite regular tensiones y canalizar correctamente nuestro estrés, pudiendo regular las diferentes emociones sin que estas nos sobrepasen e incluso en determinadas ocasiones que lleguen a tomar el control. Cuando estamos desbordados, nuestro sistema inmunológico se ve afectando, por lo que nuestra salud física se ve directamente resentida. Cuando podemos regular correctamente nuestros estados emocionales y vivimos con el mayor equilibrio posible, guiados por una perspectiva positiva de vida, los beneficios son incuantificables.

Y para finalizar…

Según lo visto, ser inteligentes emocionalmente, nos abre un mundo de posibilidades. Indiscutiblemente, no siempre es fácil mantener el equilibrio emocional, la clave está en la constancia y en el entrenamiento continuo de nuestras habilidades mentales. Para acabar me gustaría aportar dos trucos muy útiles que sin duda nos facilitarán la vida y nos permitirán conducirnos con inteligencia emocional:

Usa el humor y el juego para aliviar el estrés El humor, la risa y el juego son los antídotos naturales al estrés. Disminuyen la carga negativa y ayudan a mantener una perspectiva saludable de los diferentes sucesos de nuestro día a día. La risa devuelve al sistema nervioso a su equilibrio, gracias entre otras cosas, a la liberación de endorfinas, reduciendo la tensión y haciéndonos más empáticos.

Aprende a ver el conflicto como una oportunidad para acercarte a los demás Los conflictos y desacuerdos son inevitables en las relaciones, sean del tipo que sean. Las personas no pueden tener las mismas necesidades, opiniones y expectativas en todo momento. Sin embargo, eso no tiene por qué convertirse en un problema o en algo negativo. Resolver conflictos de manera sana y constructiva puede fortalecer la confianza entre las personas. Cuando el conflicto no se percibe como una amenaza o castigo, promueve la libertad, la creatividad y la seguridad en las relaciones.Pudiendo facilitar alternativas variadas para la resolución de los conflictos. Como has aprendido en el artículo anterior y en este, nuestras emociones sirven a una amplia variedad de propósitos. Las emociones pueden ser fugaces, persistentes, poderosas, complejas e incluso pueden cambiarnos la vida. Nos facilitan herramientas y recursos necesarios para interactuar de manera  de significativa en las diferentes áreas de nuestras interacciones sociales.

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