Cómo reconocer a un psicópata

Cuando hablamos del termino psicópata, a mucha gente le viene a la mente la imagen de un asesino en serie, la realidad es que no todos los psicópatas son asesinos o se comportan de manera sospechosa y abiertamente maquiavélica, ni mucho menos. Estas personas están totalmente “cuerdas” y son plenamente conscientes de sus actos. Además, se parecen a nosotros, interactúan con nosotros, en definitiva, están entre nosotros y pasan desapercibidos. Esta perspectiva puede resultarnos aterradora, afortunadamente, si nos paramos a analizar a este tipo de personas, encontraremos signos que en definitiva los convierten en totalmente diferentes del resto y nos ponen sobre aviso.

El componente más significativo que nos diferencia de los psicópatas, se corresponde con variaciones importantes en la conciencia. La conciencia es algo abstracto, no podemos medirla, ni tocarla, por lo tanto, puede fingirse y en ese punto los psicópatas son todo unos expertos y unos magníficos actores, de hecho, esta estrategia la utilizan para encajar dentro de la sociedad y conseguir sus objetivos.

Diferentes estudios sobre la psicopatía, encuentran una carencia o deficiencia importante en las emociones básicas como el amor, la tristeza o el miedo. Por lo tanto, estos sujetos se mueven por instintos y no poseen vínculo emocional alguno. En términos biológicos, los psicópatas tienen menos neuronas espejo (las cuales actúan en los procesos mentales que nos hacen sentir empatía) y también poseen una amígdala más pequeña que el resto (la cual procesa emociones como el miedo). Esto les lleva, a no poder comprender las emociones ajenas, siendo incapaces de ponerse en el lugar de las otras personas. Aunque si poseen la capacidad de reconocer los sentimientos ajenos, por este motivo pueden imitarlos, pero no pueden manejar sus propias emociones correctamente, ni gestionar los sentimientos implicados en las relaciones.

Hay otros tipos de personas que tienen cierto parecido a los psicópatas, como, los narcisistas o los que poseen una personalidad antisocial, tales son a veces las similitudes, que en ocasiones se confunde el diagnostico, pero la gran diferencia la constituye la carencia se sentimientos de “culpa” (asunción de responsabilidad) por parte del psicópata y, que sí existe en los otros dos perfiles.

 

Algunos de los rasgos más distintivos de la psicopatía son los siguientes:

  • Falta de empatía, culpa, remordimiento o algún tipo de conciencia. Por lo que se comportan de manera irresponsable, con una total ausencia de responsabilidad en sus acciones
  • Se comporta de manera hiriente, y espera que no se produzca reacción o consecuencias; actúando como si no hubiese pasado nada.
  • Hace lo que quiere, cuando quiere, sin importarle las consecuencias en los demás
  • Experimenta los sentimientos de forma superficial
  • Muestra impulsividad y escasa habilidad para aplazar gratificaciones (propias) y/o conductas que le proporcionan placer.
  • Poseen un gran ego
  • Puede tener cierta personalidad adictiva, es decir, facilidad para “engancharse” a diferentes sustancias
  • Manipula a los demás, de forma directa y/o indirecta.
  • Posee mucha “labia” y un encanto superficial
  • Varia su forma de comportarse en diferentes momentos o diferentes días, sin razón aparente.
  • Miente fácilmente cuando necesita o quiere conseguir algo.
  • Responsabiliza a los demás de sus acciones (errores o malos actos). Echando siempre “balones fuera”.
  • En ocasiones, parece disfrutar de lastimar y /o manipular a las demás personas.

¿Puede “curarse” un psicópata?

Lo primero, es que para que alguien pueda cambiar, mejorar o curarse, debe de ser capaz de reconocer que tiene un problema, está conciencia no se da en estos sujetos.

El psicólogo Robert Hare, una de las grandes figuras en esta materia, quien ha estudiado durante más de 40 años la psicopatía, afirma que los psicópatas no sufren ningún dolor psicológico, por lo que no creen que tengan algo que deba de ser arreglado.

Habitualmente, tal y como hemos visto, este tipo de personas no acuden a terapia, sin embargo, en las cárceles muchos profesionales tienen que intervenir con psicópatas que han cometido delitos, por lo que cualquier intento de terapia tiene que ser escrupulosamente estructurado y totalmente controlado, pues estos sujetos suelen identificar las debilidades del terapeuta, educador, etc… y por ello fingir el progreso requerido en el tratamiento, mostrar comprensión o un comportamiento más adaptativo, incluso actuar con aparente arrepentimiento o remordimiento, con el fin de obtener diferentes beneficios (como acortar su condena por buen comportamiento).

El castigo no funciona de manera disuasoria con los psicópatas, sus cerebros son diferentes y no perciben el miedo, ni sienten vergüenza de la misma forma que el resto de mortales, por lo que las consecuencias pretendidas mediante el mencionado castigo no darán lugar a la modificación en su conducta.

Me gustaría concluir con una última reflexión, ¿cómo se puede enseñar empatía? o ¿cómo se enseña a alguien a sentir emociones? Yo no encuentro el modo, sin embargo, se pueden implementar algunas estrategias, como el refuerzo positivo (gratificación) en edades tempranas, sobre conductas que han realizado de manera adecuada.

Es sumamente difícil el reto que se plantea a las personas que trabajan en el área de la salud mental. Pese a ello, se siguen buscando alternativas que puedan funcionar en la psicopatía.

 

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psicopara

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