El autismo

¿Qué es el autismo?

Es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por una alteración en la interacción social, concretamente, en la comunicación (verbal y no verbal). Muestran un comportamiento de patrones restringidos y repetitivos, tanto en el comportamiento, actividades, gustos, y demás.

El autismo forma parte del denominado Trastorno del espectro autista (TEA), en donde los individuos con un mismo diagnostico pueden variar enormemente en sus características externas. A su vez, según la persona el autismo puede manifestarse desde una forma leve a severa, por lo que presentarán habilidades y dificultades distintas.

El autismo se diagnostica durante los tres primeros años de vida del niño. Los signos aparecen de manera progresiva, pero en algunos casos, los niños desarrollan a un ritmo normal y posteriormente sufren el denominado autismo regresivo, mediante el cual van retrocediendo en el desarrollo alcanzado.

Pero existen una serie de dificultades que presentan de manera común, y están relacionados con la denominada teoría de la mente, la cual funciona en todos nosotros, cuando tratamos de explicar o predecir la conducta ajena y la propia (comunicación social). Es decir, estos problemas ocurren cuando el cerebro se desarrolla de forma diferente y tiene dificultades para entender el sentido del mundo que le rodea, así como, para poder comunicarse.

Cada día, nuestros cerebros interpretan (entienden) las cosas que vemos, oímos, olemos, saboreamos, tocamos y experimentamos. Pero cuando el cerebro de alguien tiene dificultad para interpretar todas estas cosas, puede hacer que sea difícil hablar, escuchar, entender, jugar y aprender.

Los diferentes problemas de autismo suelen aparecer en las siguientes áreas:

Habilidades sociales

Pueden aparecer problemas para comunicarse con otras personas, pareciendo incluso que están inmersos en su propio mundo, pudiendo darse los siguientes problemas:

  • Para comprender los sentimientos y emociones ajenas
  • Para compartir un enfoque, una misma opinión con otra persona sobre un mismo objeto o evento (atención conjunta)
  • A la hora de jugar con otros niños y compartir juguetes
  • Para hacer y mantener amigos

 

Habilidades de comunicación

Los niños pueden tener problemas diferentes en las habilidades de comunicación como entender, hablar con otros, leer o escribir. Problemas posibles:

  • Comprender y usar gestos, como señalar, mostrar objetos a otras persona
  • Seguir instrucciones
  • Iniciar o mantener conversaciones
  • Comprensión y uso de palabras
  • Aprender a leer o escribir, o pueden leer pero sin entender el significado (hiperlexia).

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Comportamientos Comunes

Un niño con autismo puede presentar:

  • Afectación en la imaginación, incluso puede entender las cosas de manera literal (no comprenden el sarcasmo)
  • Presentar problemas para adaptarse a los cambios (como probar nuevos alimentos, tener un maestro diferente al habitual, cambiarles las cosas del lugar habitual, cambiar de una actividad a otra)
  • Mirada fija, aleteo de manos, movimientos continuos corporales
  • Le  pueden molestar ciertos sonidos
  • Puede comer alimentos de manera restringida (comer pocos alimentos)
  • Intereses limitados e inusuales (hablar de un solo tema)
  • Repetir las palabras recién oídas o palabras, frases, canciones o partes de conversaciones (antes llamado ecolalia)
  • Hablar de forma inexpresiva o usar un cierto tono a modo de cantico
  • Usar berrinches para mostrar lo que quiere o no quiere

 

¿Cómo se diagnostica el autismo?

Es importante que el niño sea evaluado por un equipo de profesionales expertos en autismo, en un centro de atención temprana (0 a 6 años).

El equipo debería incluir pediatras, neurólogos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicopedagogos y psicólogos, entre otros.

La evaluación y la posterior intervención temprana realizada en estos centros, juega un papel clave, pues la detección del TEA mediante pruebas y registros observacionales (tanto de los profesionales como de los padres) permite hacer un diagnóstico orientado a determinar habilidades sociales, comunicación, lenguaje y necesidades de comportamiento.

Tras esta rigurosa evaluación se establece un plan de tratamiento apropiado acorde a las necesidades del niño y su familia.

Es necesario reiterar que la intervención temprana puede conseguir logros en la evolución y en la mejora de la autonomía de estos niños. La intervención temprana parece mejorar el pronóstico global de los niños con TEA en cuanto a adaptabilidad en el futuro, además de los beneficios añadidos sobre la familia.

Como reflexión final, considero importante que pensemos detenidamente sobre el autismo, aunque si bien, los individuos con autismo muestran características de funcionamiento distintas a lo que consideramos habituales, son personas que sienten, sufren y aman como todos lo hacemos.

Debemos de entender el mundo en el cual vivimos, como un lugar formado por la variedad y la diversidad, por lo tanto, debemos dejar de distinguir a las personas a través de una línea divisoria que separa lo que se considera “normal” de lo que no lo es. Todos tenemos que disponer de las mismas oportunidades para realizarnos como seres humanos, sin sufrir discriminación por las posibles diferencias, las cuales son inherentes en todos y cada uno de nosotros.

 

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