Problemas de Ansiedad

Es normal sentirse ansioso cuando te enfrentas a una situación difícil, como una entrevista de trabajo, un examen de conducir, etc… El problema aparece cuando nuestros miedos y preocupaciones exceden nuestro control, nos abruman e interfieren con nuestra vida cotidiana, si te sientes identificado con lo mencionado, quizás puedes estar sufriendo un trastorno de ansiedad.

Existen diferentes tipos de trastornos de ansiedad, cada uno tiene una serie de patrones diferentes y otros que son comunes.

Entrando en materia, la ansiedad es una respuesta natural y adaptativa de cerebro ante una situación que identifica como peligrosa, esta activación de la ansiedad vuelve a desaparecer cuando la situación de amenaza o de estrés desaparece. Dejando de ser adaptativa, y por tanto convirtiéndose en un trastorno de ansiedad cuando no tiene la capacidad de regularse correctamente, y se presenta ante estímulos imaginarios o inexistentes, es decir, que no tienen la capacidad potencial de ser dañinos para nosotros.

Esto se ve claramente mediante el siguiente ejemplo, si nos encontramos a un oso, es lógico que nuestro organismo se ponga en alerta máxima y se active para huir. Sin embargo si nos encontramos una polilla no debería tener una reacción de tal magnitud.

Como comentábamos inicialmente, los tipos de ansiedad pueden ser muchos; en algunos casos ocurren de manera concreta ante determinadas situaciones (conducir, las alturas, etc…) sin embargo, en otros casos la ansiedad aparece de manera más generalizada y sin previo aviso. Pero todos estos trastornos de ansiedad tienen como componente común, el miedo continuado y/o las preocupaciones constantes, en situaciones que no deberían generar dicho temor. Esto puede dar lugar a una situación de evitación continua, derivada del propio miedo al miedo.

Es necesario hacer hincapié en el hecho de que la ansiedad en su justa medida puede sernos muy útil, a la hora de mantenernos alerta y estimularnos para llevar a cabo diferentes acciones (ganar una carrera, resolver problemas, etc…). Pero el kit está en poder canalizarla y regularla adecuadamente.

¿Cómo aparece un ataque de ansiedad?

Los ataques de ansiedad generalmente ocurren repentinamente y sin previo aviso. Sin embargo en ocasiones hay un claro disparador de la misma (quedarse atrapado en un ascensor, etc…)

Los ataques de ansiedad generalmente alcanzan su pico máximo de intensidad en 10 minutos, y rara vez duran más de 30 minutos. La intensidad que alcanza el cuerpo humano en el punto álgido, nunca puede ser mantenida por más de esos 10 minutos (aprox.), porque todos los recursos, por así decirlo, están empleados en esa situación de alerta y peligro, resultando un desgaste inmenso para todo nuestro organismo.

Durante ese corto espacio tiempo, el terror puede ser tan severo, que el tiempo puede percibirse como que pasa a cámara lenta, en ese momento pueden aparecer  pensamientos catastrofistas, tales como, que vas a morir o que vas a perder totalmente el control. Todo esto acompañado de los síntomas físicos, psicológicos y conductuales.

Veremos a continuación los diversos síntomas que se pueden presentar, hay que matizar que no tienen porque aparecer todos.

Recuerda que el correcto diagnóstico debe ser siempre realizado por un profesional.

Síntomas psicológicos de trastorno de ansiedad

  • Estado de alerta e hipervigilancia
  • Recelos, sospechas e inseguridad
  • Te sientes en continua tensión, preocupado o al límite
  • Bloqueos (quedarse con la mente en blanco frecuentemente)
  • Tu cabeza puede estar llena de miedos irracionales y aunque lo sabes no puedes evitarlo.
  • Crees que puede ocurrir algo malo si no realizas las cosas de una determinada manera
  • Evitas determinadas situaciones necesarias para ti, por miedo a enfrentarte a ellas.
  • Anticipas que pueden ocurrir todo tipo de cosas negativas en tu día a día, cuando tienes que hacer algo.
  • Sensación de perder el control o volverse loco.
  • Sensación de irrealidad

Síntomas conductuales de la ansiedad

Pueden afectar de manera directa a nuestra manera de relacionarnos con nuestro entorno, con el fin de evitar lo que nos asusta. La ansiedad por lo tanto, interfiere con las actividades diarias, como el trabajo, viajes, ocio o las relaciones con los demás.

Síntomas físicos de la ansiedad

La ansiedad, tal y como hemos visto, desencadena una respuesta en el cuerpo de lucha o huida, ante un estímulo que resulta peligroso para nosotros, por lo que, ante la percepción de dicho peligro el cuerpo se prepara para reaccionar (lucha, huida, quedarse estático). Por lo que activa al cuerpo, dando lugar a numerosos síntomas físicos, que el paciente puede llegar a percibir de manera muy intensa, hasta el punto de confundirlos con una enfermedad (ataque al corazón, pérdida de consciencia, etc..)

  • Sudores fríos
  • Hiperventilación, dificultad para respirar
  • Aceleración del corazón (taquicardia)
  • Presión en el pecho
  • Mareos (debidos a la hiperventilación), náuseas, vómitos
  • Dolores de cabeza y/o estomacales (nudo en el estómago)
  • Diarrea o micción frecuente
  • Tensión muscular, temblores, hormigueo y espasmos
  • Fatiga o insomnio
  • Alteraciones en la alimentación (comer más cantidad o menos)
  • Disfunciones sexuales
  • Sequedad en la boca

 

La ansiedad tiene salida

Es importante buscar ayuda cuando notes que comienzas a evitar determinadas situaciones, por miedo a sufrir un ataque de ansiedad, ya que mediante la evitación o la huida de estas situaciones, nuestra vida se puede ver limitada en muchas áreas.

La buena noticia es que existen gran variedad de tratamientos terapéuticos que son efectivos para tratar la ansiedad y que tienen muy buenos resultados, así como, diversas técnicas de autoayuda que en conjunto pueden ayudarte a retomar el control de tu vida.

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